Alien vs Predator
Hasta la fecha, la saga Alien ha conocido tres secuelas (cuatro si incluimos AVP): “Aliens: El Regreso”, una película que una vez desvelada la naturaleza del alien sustituía el elemento terror por el elemento acción, con muchos monstruos (incluida la reina ponehuevos) en lugar de uno solo; “Alien 3”, una sombría película más cercana a la original, y que no es tan mala como se ha llegado a decir, sino que se ve lastrada por el hecho de que al ser una tercera entrega se va perdiendo interés (también es el debut cinematográfico de David Fincher, un muy buen director); y “Alien Resurrección”, innecesaria prolongación de la saga a cargo de Jean-Pierre Jeunet, el director de “Amelie”, que es de esos que hacen casi todas sus películas iguales (como “Delicatessen” gustó mucho, se ha dedicado desde entonces a rodarla una y otra vez).
Y en la esquina contraria, tenemos al “Depredador”, estrenada en 1987. Se trata de un bicho feo (como son los extraterrestres malos siempre) con rastas, muchas armas y también esa fastidiosa manía de ir por ahí matando gente. El caso es que el tío se va de safari a una jungla y después de merendarse a unos cuantos comandos al final se topa con Arnold “Gobernator” Schwarzenegger, que le hace un poco de daño. En conjunto es una muy buena película de acción a cargo de uno de los mejores directores del género, John McTiernan (“La Jungla de Cristal”, “La Caza del Octubre Rojo”, “El Último Gran Héroe”), y con Schwarzenegger en la cresta de su carrera, antes de meterse a rodar comedias cutres. Esta película sólo conoce una secuela (vuelvo a excluir AVP), entretenida pero de inferior calidad.
Aunque “Depredador” pueda parecer un primo lejano de “Alien”, para mí son dos personajes completamente distintos. La esencia del alien es el terror, mientras que el depredador es sinónimo de acción pura y dura.

Estos dos personajes ya habían coincidido anteriormente en un videojuego, de título idéntico al de la película. El caso es que cuando haces una película de un videojuego, lo más lógico es que el resultado sea otro videojuego. Y si el director es un especialista en el tema, como Paul W.S. Anderson (“Mortal Kombat”, “Resident Evil”), las pocas dudas que quedaban se disipan instantáneamente.
Lo que tenemos aquí es un videojuego de plataformas (la pirámide), en el que el jugador tiene que ir esquivando los bichos y procurar que se maten entre ellos. Tenemos pantallas como la Cámara de Sacrificios, la Sala del Sarcófago (cojonudo el calendario azteca que funciona con fecha cristiana, oye), el Laberinto de Pasillo Triangular, etc.
Si queréis que lo analice como película, pues entonces os diré que lo mejor en este tipo de historias suele ser que una vez que empieza la acción se siga con ese ritmo hasta el final, con pocas pausas. El caso es que en AVP se alcanza ese punto y desde entonces la acción se sucede frenéticamente, sin control, intentando matar a todo el reparto de golpe. Lo dicho: un puñetero videojuego, ideal para palomiteros feroces, pero fatal para mí.
Para los espectadores juguetones, se incluyen muchos guiños a las sagas originales: la primera escena es una silueta semejante a la reina Alien, que luego se transforma en un satélite espacial; Lance Henriksen, alias GuiñoMan, juega con un boli del mismo modo que hacía en “Aliens” con un cuchillo, su segundo nombre es Bishop, y su compañía se llama igual que la que construyó los androides de la saga “Alien” (entre ellos el modelo Bishop); los altares de sacrificio están dispuestos de la misma manera que los tanques de hibernación de la nave Nostromo de “Alien”, etc. Esta es la vía de escape que encontré para entretenerme un poco, porque si tengo que seguir el argumento me deprimo.
Un aviso para los fans del Depredador. ¿Recordáis que en “Depredador” el extraterrestre se dedicaba a acechar continuamente al grupo de comandos? Pues resulta que el Alien le ha robado el papel, porque aquí hace exactamente eso, transmitiendo una sensación de peligro mucho mayor que la de su oponente. Quizá os decepcione comprobar que el Depredador es el sexo débil en esta guerra.
© Zineman
Etiquetas: Cine



2 Comentarios:
Wenowenoweno... Me han comentado que soy un ignorante porque no he mencionado que la primera aparición conjunta de Alien y Depredador se produjo en el mundo del cómic, y que después surgió el videojuego.
Es cierto. De hecho, uno de los personajes se llama Mark Verheiden, en honor del creador de la primera serie de cómics Alien vs Predator. He omitido estos detalles porque no me parecían relevantes. En cambio, como la película me ha parecido un videojuego, sí que menciono la existencia del mismo (también menciono "Resident Evil" y "Mortal Kombat", del mismo director).
Ya que esto es un foro de cine, intento ceñirme a ese tema, y he recurrido al tema del videojuego para plasmar mejor mi opinión de la película.
Sin ánimo de ofender ni sintiéndome ofendido (que no haya malentendidos y que impere el buen rollo ante todo), estas líneas no pretenden ser más que una puntualización.
Un saludo.
Buenas.
Puestos a ser un poco más tocanarices, en realidad el juego se llama "Aliens vs Predators", en plural.
David.
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