[Cine] WALL•E
¿Qué pasará cuando el hombre haya contaminado la Tierra hasta convertirla en un mundo inhabitable? Pues es probable que se vea obligado a abandonar el planeta, no sin antes desplegar un ejército de robots específicamente diseñados para la limpieza del mismo, a fin de poder regresar a él cuando terminen su tarea. Este modelo de robot responde al nombre de WALL•E, siglas de “Waste Allocation Load Lifter • Earth-Class”, algo así como “Levantador de Cuota de Residuos • Clase Terrestre” (un recogedor de basura, para entendernos).Con esta premisa argumental, los chicos de Pixar no faltan a su tradicional cita anual con esta web, después de “Ratatouille”, “Cars”, y “Los Increíbles”. El protagonista de esta nueva aventura es un robot del modelo WALL•E, último que queda “con vida” en la Tierra del año 2815, ya que sus compañeros han ido cayendo uno tras otro, consumidos por la magnitud de la tarea que se les ha encomendado. Siete siglos después de comenzar con la limpieza del planeta, WALL•E sigue desempeñando su labor en la más absoluta soledad.
Durante los últimos setecientos años, WALL•E ha desarrollado una personalidad propia, coleccionando objetos que encuentra entre la basura, y visionando continuamente la película “Hello, Dolly!”, de la que le encantan sobre todo las canciones “Put on your Sunday clothes” e “It only takes a moment”. También tiene una cucaracha como mascota, y cada noche mira a las estrellas, como esperando descubrir algo.
Ese algo llega una mañana como cualquier otra en forma de nave espacial, de la nada más aterrizar se desprende la sonda EVE, una robot de la que WALL•E se enamora perdidamente a primera vista. Cuando EVE encuentra lo que estaba buscando, se activa el protocolo para su regreso al espacio, pero WALL•E no está dispuesto a quedarse atrás. Comienza entonces su aventura, sin saber que jugará un papel crucial para el destino de la Humanidad.
Desde el primer momento, “WALL•E” está repleta de guiños. Durante la primera media hora, contemplamos el retrato de un planeta desolado e inundado de desperdicios que WALL•E se ha encargado de apilar formando auténticos rascacielos. Entre los objetos que rescata del olvido, podemos ver varios encendedores del modelo zippo, un cubo de Rubik y un Atari 2600 con el juego Pong. También hay referencias continuas a Apple (recordemos que el mayor accionista individual de Disney y hasta hace poco jefazo de Pixar, Steve Jobs, es un histórico de la empresa), como el sonido que WALL•E emite tras completar su carga de energía, que es el sonido de arranque de todos los Macintosh, el aspecto de Eve (un iPod volador en toda regla), o la voz de Auto, el piloto automático de la nave Axiom, generada mediante el conversor texto-voz de Apple, MacIn Talk. Por cierto, Auto es un claro homenaje al HAL 9000 de “2001, una Odisea del Espacio”.

Pero la estrella absoluta de la función es ese cruce entre Johnny 5 y E.T. que tiene por nombre WALL•E, y que se basta y se sobra para llenar la pantalla él solito durante los primeros minutos de película, que son sin duda lo mejor de la historia. Su aventura espacial posterior es muy entretenida, pero bastante más convencional, lo que no impide a los chicos de Pixar lanzar una feroz crítica a la tecnificación desmedida, representada por un futuro en el que, paradójicamente, los robots albergan sentimientos y los humanos son unos autómatas obesos que carecen de inquietudes, de motivación e incluso de vida propia.
Otro de los aciertos de la película es la reducción del metraje respecto a las anteriores producciones de Pixar. Tal vez hora y media pueda parecer poco de entrada, pero hemos de tener presente que “WALL•E” tiene muy poco diálogo (los humanos no aparecen hasta la mitad de la película, y el único que tiene un papel significativo es el capitán de la nave Axiom), por lo que creo que una mayor duración la haría parecer algo pesada. Su potencia, aparte de en su simpático protagonista, se basa en el apartado visual.
¿Estamos ante la mejor película de Pixar? Eso dicen algunos, aunque me parece que su entusiasmo se debe a la sequía que asola la cartelera últimamente. Con todo, “WALL•E” no deja de ser una película estupenda, prologada por el correspondiente cortometraje de rigor, titulado en esta ocasión “Presto”, y protagonizado por un mago y su conejo. En lo que respecta a los “magos” de Pixar, su próximo proyecto, “Up”, verá la luz en el verano de 2009. Esperemos que Disney les siga dejando hacer.

© Zineman
Etiquetas: Cine



1 Comentarios:
Felices vacaciones, si es que las tienes de verdad, o te las quieres coger tu :D
Un saludo de Quel y recuerda esa partidita de mus pendiente........
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