23.7.07

[Cine] Doce Hombres Sin Piedad

Han escuchado un largo y complicado proceso de homicidio en primer grado. El homicidio con premeditación es la acusación más grave que se juzga en nuestros tribunales. Oyeron testimonios, leyeron las leyes y las han interpretado en relación a este caso. Ahora deberán reflexionar para intentar separar lo real de lo falso.

Un hombre ha muerto, y la vida de otro está en juego. Si existe una duda racional sobre la culpabilidad del acusado, una duda razonable, entonces deberán exponer un veredicto de inocencia. Si no existiese esa duda razonable, con la conciencia tranquila, deberán emitir un veredicto de culpabilidad.

Sea cual sea el resultado, la decisión deberá ser tomada por unanimidad, y en el caso de que encuentren culpable al acusado, este tribunal no acogerá ninguna recomendación de clemencia. La sentencia de muerte es ineludible en este caso.

Van a asumir una grave responsabilidad. Gracias, señores.



De todos es conocida la gran afición del público yanqui por las películas de juicios. La “legalmanía” que padecen los Estados Unidos se ha hecho patente en el cine a lo largo de toda su historia. Fruto de este rasgo cultural han surgido grandes películas como la que hoy nos ocupa, y que esta semana se reestrena en Estados Unidos para conmemorar su 50º aniversario, aunque en realidad cumplió años el pasado mes de abril.



“Doce Hombres Sin Piedad” comienza en una sala de vistas con el discurso de un juez, el mismo que podéis leer al principio de esta crítica. Un joven ha sido acusado de asesinar a su padre, y su futuro depende de la decisión del jurado, cuyas deliberaciones están a punto de comenzar. Veinticinco metros cuadrados, una mesa, doce sillas y doce personas. Este grupo está compuesto por hombres muy distintos:

- Jurado nº 1: como presidente, se dedica a la coordinación y comunicación.
- Jurado nº 2: se deja llevar por la masa.
- Jurado nº 3: es agresivo y dominante, aunque a veces se deja guiar por el nº 4.
- Jurado nº 4: es una persona reflexiva y observadora, que expone sus opiniones ordenada y tranquilamente.
- Jurado nº 5: es tímido, pero va ganando confianza a medida que avanza el debate.
- Jurado nº 6: invierte la mayor parte de su tiempo en pacificar el ambiente.
- Jurado nº 7: un auténtico pasota. Tiene entradas para un partido de béisbol, así que está como loco por irse.
- Jurado nº 8: busca siempre nuevos puntos de vista, y no tiene miedo de contradecir a sus compañeros.
- Jurado nº 9: buen oyente, y valiente a la hora de defender su posición.
- Jurado nº 10: entorpece el debate todo lo que puede, llegando a bloquear varios temas de conversación.
- Jurado nº 11: es una persona observadora y extremadamente educada. Suele intervenir cuando conviene tranquilizar los ánimos.
- Jurado nº 12: sin ganas de complicarse la vida. Le gusta seguir la corriente.

El jurado, siguiendo la misma numeración que el guión, está compuesto por Martin Balsam, John Fiedler, Lee J. Cobb, E.G. Marshall, Jack Klugman, Edward Binns, Jack Warden, Henry Fonda, Joseph Sweeney, Ed Begley, George Voskovec y Robert Webber. Dirige Sidney Lumet, con guión de Reginald Rose, autor también de la obra de teatro en la que se basa la película, y que en España fue emitida en el programa “Estudio Uno”. En el momento de escribir estas líneas, Jack Klugman y Sidney Lumet comparten el honor de ser los únicos supervivientes del equipo.

El tema central de la historia no es otro que las relaciones humanas, representadas en este caso por el comportamiento de grupo. La primera votación del jurado da un 11-1 a favor del veredicto de culpabilidad. Con este punto de partida, lo más probable es que el grupo acabe convenciendo al individuo, pero a lo largo de la hora y media que dura la película veremos cómo el jurado nº 8 defiende su posición y va ganando adeptos entre el jurado. Este proceso nos sirve para darnos cuenta de los siguientes detalles:

- La importancia de la intimidad en la toma de decisiones. Se puede ver claramente la diferencia entre decisiones públicas y privadas. Cuando la votación es pública, la presión de grupo influye enormemente sobre varias personas, que tienden a emitir el mismo voto que la mayoría por miedo al rechazo. Esto se ve claramente en la primera votación, cuyo resultado es un 11-1 a favor del veredicto de culpabilidad, después de que varios jurados hayan expuesto abiertamente su convicción de que el acusado es culpable. Sin embargo, en una votación secreta se toman decisiones con mayor libertad, aunque la presión grupal no desaparece del todo. Esto también puede verse en la película, cuando el jurado nº 8 pide una votación secreta y se compromete a cambiar el sentido de su voto si se mantiene el 11-1 inicial. Otro ejemplo bastante ilustrativo es el del jurado que cambia su voto tres veces.

El liderazgo. Durante las deliberaciones surgen tres líderes: el nº 1, que como presidente del jurado es el líder oficial del grupo, por lo que gestiona la reunión con la debida formalidad y deja que cada miembro se exprese con entera libertad, dentro de los límites que marca la educación; el nº 3, que se erige en defensor del veredicto de culpabilidad e intenta imponer su criterio por la fuerza bruta; y el nº 8, que comienza la reunión solo ante el peligro pero lidera al jurado de manera informal y democrática, sin ceder ante la presión del grupo y manteniendo sus convicciones hasta el final. Esto se conoce como liderazgo transformacional.



- La racionalidad en la defensa de una idea. Partiendo de la premisa de que la actitud de un jurado debe ser ante todo racional y objetiva, podemos ver cómo el jurado nº 8 se mantiene fiel a este principio, mientras que otros, como el nº 3, el nº 7 o el nº 10, basan su decisión en procesos completamente irracionales. Adivinad quién gana al final.

- Las presiones externas. El grupo está sometido a agentes externos que influyen también en la toma de decisiones, como el calor, el hambre, el humo del tabaco o la propia situación personal de cada miembro del jurado (hemos dicho que uno de ellos incluso tiene entradas para el partido de béisbol), que dificultan el proceso reflexivo. A ojos del espectador, esta presión se ve incrementada gracias a un truco del director de fotografía, que fue cambiando las lentes a medida que avanzaba el rodaje, incrementando progresivamente la distancia focal. De este modo, la sala de reuniones parece cada vez más pequeña, provocando una creciente sensación de claustrofobia.

- La ubicación de cada participante. La película deja patente la influencia de la proximidad física en la extensión de la opinión minoritaria. El contacto visual es muy importante a la hora de influir en las opiniones de los demás, y así se demuestra en la forma en la que el jurado nº 8 va convenciendo a sus compañeros, empezando por uno de los que tiene junto a él, el nº 9. Por este motivo, el asiento que ocupa cada miembro del jurado condiciona en parte el orden en el que los personajes van cambiando de opinión.

Por supuesto, todo esto se aprecia después de ver la película varias veces, descubriendo gradualmente más y más detalles, al igual que el jurado nº 8 hace que sus compañeros vayan descubriendo factores que durante el juicio no fueron tenidos en cuenta, y que poco a poco van cambiando el sentido del veredicto por la vía de la duda razonable. En este sentido, el guión de Reginald Rose no sólo advierte de los peligros de la manipulación, sino que defiende la pluralidad como forma de contrarrestar la imperfección del ser humano, sobre todo en situaciones de vida o muerte como la que aquí se plantea. Mientras el jurado nº 3 intenta imponer su voto por la fuerza bruta, el jurado nº 8 desmantela de forma razonada todos los argumentos que se van esgrimiendo en su contra. El nº 3 avasalla. El nº 8 convence.

Cincuenta años después de su estreno, “Doce Hombres Sin Piedad” sigue demostrando que envejece muy bien, y que la reunión de este jurado pudo perfectamente haber tenido lugar la semana pasada. No es de extrañar que esta película sea hoy de obligada visión en los cursos de gestión de grupos y reuniones. Debido a mi trabajo tengo cierta experiencia en el tema, y cada poco tiempo suelo aprender algo nuevo: trucos, señales, formas de colaboración con otros participantes, e incluso “leer” la mente. Lo que todavía no he conseguido es hacer cambiar de opinión a toda una mesa de participantes, pero ni el mundo real es una pantalla de cine ni yo soy Henry Fonda.

© Zineman

Etiquetas:



0 Comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, escribe tu nombre para facilitar el seguimiento de este hilo de comentarios. JeSúS Club

<< Volver a la página principal



:: ¿Quiénes somos? :: Opiniones :: RSS (ATOM) :: Links (15) :: Publicidad Oxado :: MePagan ::


JeSúS Club cierra sus puertas temporalmente...

Después de más de 4 años en la red y de la aportación de 11 colaboradores que, alternando rachas de máxima actividad con otras más "relajadas", han dado vida a 15 secciones y más de 600 posts, ha llegado el momento de que JeSúS Club cierre sus puertas.

Los objetivos con los que surgió este proyecto fueron permitir que un grupo de gente se mantuviera en contacto, algo que de otra manera habría sido más complicado o incluso imposible conseguir, y ofrecer un sitio desde el que los colaboradores pudiéramos compartir nuestras reflexiones sobre los temas que más nos gustan, intentando entretener con ellas a nuestros lectores.

El desgaste a lo largo de este tiempo ha sido importante para todos, y cuando algo con lo que deberías disfrutar se convierte en una rutina, en una obligación... acabas por perder la motivación.

Es probable que algún día JeSúS Club reabra sus puertas, no sé con qué forma, con qué fondo, ni cuándo, pero confío en que vuelva. Esto es tan sólo el fin de un ciclo...

En este "hasta luego" quiero dar las gracias a todos los colaboradores que han ido pasando por este Club, y que han aportado su esfuerzo y su ilusión a este proyecto, dando siempre lo mejor de ellos mismos. Quiero dar las gracias especialmente a quien me ha acompañado a lo largo de estos 4 años y que, en varias etapas, ha sido el principal (y casi único) sustentador de todo esto. ¡¡Gracias, Zineman!!

También me gustaría dar las gracias a todos los lectores que con mayor o menor frecuencia habéis querido pasaros por aquí y compartir con nosotros este espacio.

Un saludo a todos, un abrazote a los colaboradores, y hasta luego...


Secciones y últimos artí­culos publicados de cada sección:

- BLACKIE PROJECT REVISITED (66) :: F. Llorente :: Breves notas tras el cierre de JeSúS Club [12.04.09]

- BLOG/MISCELANEA (49) :: JeSúS :: De Compras por el Centro [28.02.09]

- CINE (269) :: Zineman :: Casino [06.04.09]

- FOTOBLOG (36) :: JC :: Puzzle v2.0 [27.11.08]

- MOTORHOME (4) :: Álvaro :: GP Circuito de la Torrecica (Albacete) [10.10.08]

- MÚSICA (6) :: antuna :: Canciones para Revolcarse en la Mierda (II) [03.04.08]

- VASCO (7) :: Txefas :: Aupa Athletic [06.03.09]

- VERDADES (54) :: Barón :: El Presente no es Ciencia Ficción [07.05.08]

- VIDA (3) :: idexxa :: Positivo [19.11.08]

- WRESTLING - WWE (38) :: JeSúS :: Noticias Express [18.11.08]


Últimos Comentarios:



El Archivo de JeSúS Club:

- Baloncesto (151) :: JeSúS :: Último post: 26.06.07

- Fórmula 1 (10) :: Danielowski :: Último post: 28.03.06

- Fútbol (85) :: VidBall :: Último post: 11.07.06

- Humor (25) :: JC :: Último post: 12.12.07

- Imprensentable (17) :: Z & J :: Último post: 01.06.07


Wikio – Top Blogs Powered by Blogger
"Cada cosa tiene su momento, su tiempo y su tempo" - JeSúS
© Copyright 2004-2008 :: JeSúS Club