[Cine] Stardust
La semana pasada hablábamos de “Las Crónicas de Spiderwick”, y aprovechábamos para repasar la historia reciente del cine de fantasía. Concretamente, nos centrábamos en las adaptaciones cinematográficas de varias obras de la literatura fantástica. Hoy retomo el tema para hablar de una película que mencioné de pasada entonces, y que para mí ha supuesto una agradable sorpresa.Una de las cosas que más echamos de menos los miembros de mi generación es el buen cine de fantasía, en especial “el cuento de hadas”. Aquellos de vosotros que seáis asiduos de esta web ya conoceréis mi costumbre de recordar de vez en cuando, no sin nostalgia, la década de los 80. Es la época de Jim Henson, con sus Teleñecos, sus Fraguel, “Cristal Oscuro” y “Dentro del Laberinto”. También aparecen “La Historia Interminable”, “La Princesa Prometida”, “Willow”, “El Señor de las Bestias” y “Lady Halcón” (sí, esa con una horrorosa banda sonora de Alan Parsons). Tal vez no sean grandes películas, pero en su día las recibimos con mucho cariño.
En los 90, coincidiendo con la revolución de los efectos especiales, el mundo del cine centra su atención en la ciencia-ficción. La fantasía en general, y el “cuento de hadas” en particular, caen en el olvido, y no es hasta finales de 2001 cuando el género resucita, gracias a la llegada de “El Señor de los Anillos” y “Harry Potter”, como vimos la semana pasada. Sin embargo, estas películas no se parecen a las de quince o veinte años atrás, entre otras cosas porque los espectadores de aquella época ya hemos crecido.
A finales de 2007 aparece “La Brújula Dorada”, una nueva aproximación al género, cuyo fracaso en taquilla ha sido tan estrepitoso que se han cancelado los planes para rodar la segunda y tercera entregas. Su última oportunidad está ahora en el mercado del DVD, donde de vez en cuando se han producido milagrosas resurrecciones, aunque dudo que este sea el caso. La verdad es que hacía tiempo que no veía una película tan vacía, y no vamos a hablar de ella más de lo que ella misma cuenta, que es más bien nada. Vamos a hablar de su competencia, “Stardust”, una película que se estrenó pocas semanas antes y de la que quise escribir en su momento, pero me fue del todo imposible. Hoy solucionamos esa cuestión.
Muro es el típico pueblo situado en la campiña inglesa de mediados del siglo XIX, o lo sería de no colindar con un muro, que lógicamente es lo que da nombre al pueblo, y que lo separa de un mundo mágico, Stormhold. Para evitar que ningún lugareño traspase el muro, éste es vigilado día y noche, pero un día el joven Dunstan Thorn consigue burlar al guardián y se adentra en el reino mágico vecino. Allí tiene una fugaz aventura amorosa pocas horas antes de regresar a casa, y nueve meses antes de recibir en su puerta la consecuencia tangible, su hijo Tristan.

Dieciocho años después, Tristan ha crecido con salud y se ha enamorado perdidamente de Victoria, una joven de Muro por cuya mano haría cualquier cosa. En este caso, “cualquier cosa” significa adentrarse en Stormhold y traer de vuelta una estrella fugaz que acaba de “aterrizar” allí. No está solo en su búsqueda, ya que el botín es también codiciado por los tres aspirantes al trono de Stormhold, cuyo padre moribundo ha sido el causante de la aparición de la estrella, a modo de prueba para decidir cuál de sus hijos heredará el reino. El tercer bando en discordia es el grupo de la bruja Lamia y sus dos hermanas, que anhelan conseguir el corazón de la estrella, en un intento por recuperar su juventud.
El reparto está encabezado por Charlie Cox y Claire Danes en los papeles de Tristan Thorn e Yvaine, la personificación de la estrella. Peter O’Toole es el rey, y entre sus hijos podemos ver a Jason Flemyng (Primus), Rupert Everett (Secundus) y Mark Strong (Septimus). Sienna Miller es Victoria, Michelle Pfeiffer es la bruja Lamia, y Robert de Niro interpreta al Capitán Shakespeare, un aventurero cazador de rayos. Dirige Matthew Vaughn, coautor de un guión basado en la novela homónima de Neil Gaiman.
“Stardust” es una estupenda película que combina acertadamente las tres tramas que hemos mencionado (el compromiso de Tristan, la sucesión del rey fallecido y la búsqueda de la bruja), con varias intersecciones entre ellas y su inevitable convergencia al final de la historia. Michelle Pfeiffer es probablemente lo mejor de la película, bordando su papel de malvada bruja, y Robert de Niro consigue sorprenderme con un breve pero jugoso (y divertido) papel, probablemente el primero decente desde “Una Terapia Peligrosa”.

Uno de los grandes aciertos de “Stardust”, aparte de tener una historia que contar (necesidad que, desgraciadamente, parece cada día menos obvia), es la adición de un punto macarra, que hace que la película nos guste tanto como lo hicieron las películas de nuestra infancia. El humor negro se hace patente sobre todo en la trama sucesoria, con los hijos del rey matándose unos a otros (y con el creciente grupo de fallecidos contemplando el desarrollo de la historia), y en la de las brujas, con el envejecimiento de Lamia, aunque no querría olvidarme del secreto del Capitán Shakespeare. Fantasía actualizada para un público actual, con veinte años más que entonces, y (para qué vamos a negarlo) bastante más mala leche.
Aunque ha pasado desapercibida ante nosotros en el momento de su estreno, probablemente debido a una competencia provista de una campaña de marketing mucho más potente, espero que el DVD permita que “Stardust” salga a flote y ocupe el lugar que le corresponde, ya que se trata de una historia muy parecida a las de antes, y que, en contra de la moda que impera (a algunos esto les va a encantar), se resume en una sola película.
© Zineman
Etiquetas: Cine



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